En «Dental Ribera» la recepción vivía pegada al teléfono: urgencias mezcladas con presupuestos, pacientes esperando al aparato y revisiones sin confirmar. Ahora WhatsApp tria solo: las urgencias saltan al equipo al momento y el resto lo resuelve la IA.
Una clínica dental atiende tres conversaciones muy distintas: la urgencia que no puede esperar, la cita rutinaria que no necesita a nadie, y el presupuesto que merece calma. Por teléfono, las tres compiten por la misma línea — y pierde siempre la más importante.
Las revisiones semestrales dependían de que alguien se acordara de llamar. Nadie se acordaba.
El primer mensaje abre un menú con botones nativos. El paciente toca «Urgencia» y en segundos está con una persona — mientras citas y presupuestos siguen su camino con la IA.
Sin humo: esto es lo que verá tu equipo cada día.
El flujo visual pregunta y tria al instante: Urgencia / Cita / Presupuesto. Botones nativos de WhatsApp, sin esperas.
La rama de urgencia pasa directa al equipo, asignada a la recepcionista disponible y arriba del inbox.
Citas, horarios, dudas, primeras visitas: la IA lo gestiona con el conocimiento de la clínica y envía el enlace de reserva.
Campaña semestral de plantillas a los pacientes que tocan. La silla vacía, un poco menos vacía.
Número conectado, IA con los datos de la clínica, equipo dentro. El teléfono empieza a respirar.
Menú ajustado con lo que de verdad pregunta tu gente; urgencias medidas y priorizadas.
Primera campaña de revisiones a pacientes de hace 6+ meses. Sillas que se vuelven a llenar.
Cuántas citas agendó la IA, cuántas urgencias entraron, qué % confirma el recordatorio.
Cuéntanos tu caso por WhatsApp y te preparamos una propuesta a medida, con la puesta en marcha incluida.
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